Mi afición por la fotografía comienza desde muy pequeñito. Con apenas 9 años, me regalaron mi primera cámara de fotos, una KODAK Instamatic 133X, madre mía que tiempos…montaba carretes de película compactos formato 126 y los míticos cubos de flash “MagiCube” desechables tras 4 disparos, que giraban sincronizados con la película. Pocos años más tarde, tuve mi primera réflex, una PRAKTICA MTL5, convirtiéndose en mi compañera en salidas al monte, celebraciones, vacaciones,...
A partir de este momento, el Triángulo de la Exposición se convierte en el pilar fundamental para entender el comportamiento de la luz en fotografía y aunque hoy en día esto no ha cambiado, ni cambiará, hay una gran diferencia con aquellos tiempos, en los que hasta que no revelabas la película no veías resultados, no pudiendo repetir la toma nuevamente, si esta no era de tu agrado.

Con la llegada de la fotografía digital, la práctica “Ensayo – Error”, nos permite evaluar inmediatamente en la pantalla LCD de nuestras cámaras los resultados del disparo, siendo una gran ventaja respecto a la fotografía analógica, ofreciendonos la posibilidad de corregir en campo, si los valores no son satisfactorios, y repetir la toma, tantas veces precisemos.​
En el año 2004, empiezo en la fotografía digital pudiendo experimentar hasta el día de hoy, con diversos modelos de cámaras tanto compactas, como réflex, entre las que destacaría, las míticas Nikon D70 y D7000 o modelos mas actuales como la D810, D850....., ¿ y porque Nikon ?,  ¿ quizás tradición ?,  ¿ fidelidad a una marca ?, la verdad que la respuesta no es fácil, ni soy quien, para expresar argumentos de peso a favor ni en contra, simplemente soy nikonista. ​
Con el tiempo la pasión por la fotografía va creciendo, pero como me imagino que le pasara a la mayoria de las personas, las pasiones pasan a un segundo plano, por el ritmo en el que estamos inmersos en esta sociedad, (trabajo, niños, obligaciones, …), no pudiendo dedicarle el tiempo que nos gustaría. Esta afición, nos convierte un poco en “bichos raros”, para aquellos que no entienden que te levantes a las 4 de la mañana para ir a buscar fotografías, o trasnoches hasta el alba, ni que pases horas delante de un encuadre, esperando conseguir esa luz mágica que buscas y que muchas veces no llega, pero te sumerges en un estado, en el que solo deseas poder transmitir y realzar sentimientos a través de la imagen, y cuando lo logras….., sientes un inmenso placer y satisfacción, que solo los que nos movemos en este mundillo, quizás lleguemos a entender. ​
Después de estos años, simplemente me considero un alumno más, de esta afición que engancha como la peor de las drogas, donde día a día aprendes cosas nuevas, de los grandes Maestros de la fotografía que tenemos a nivel nacional.​
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"A VECES, SALTARSE LAS REGLAS Y DISPARAR CON EL CORAZON, ES LO QUE HACE QUE UNA FOTOGRAFIA SEA DIFERENTE, TENGA CARÁCTER Y TRANSMITA"​​​​​​​​ ​​​
Buena luz,